
- El periodista transmite a los lectores noticias comprobadas, y se abstiene de incluir opiniones propias.
- Evitar expresiones como: “al parecer”, “podría”, “no se descarta” o similares.
Estas fórmulas sólo sirven para añadir hechos no contrastados o rumores. En ese caso deberá aportar datos ciertos que inducen al lector creer algo que “podría” ocurrir o que ha sucedido “al parecer”. - Los rumores no son noticia. Cuando el rumor sea utilizado por alguna persona o grupo como arma arrojadiza contra otra, se podrá denunciar este hecho, pero sin citar las acusaciones difundidas mediante estar argucia.
Las fuentes:
La información de la que dispone un periodista sólo puede ser obtenida por dos vías: su presencia el lugar de los hechos o la narración por una tercera persona.
Siempre es mejor acudir al lugar de los hechos, ya que así se obtiene más información.
- Siempre se debe citar a la fuente, cuando el periodista no haya estado en la acción que trasmite.
- Si la información procede de una persona se hablará de la “fuente” en singular.
- La atribución de la noticia a una fuente o fuentes no exime al periodista de la responsabilidad de haberla escrito.
- Cuando no se pueda citar el nombre del informante, conviene huir de expresiones genéricas como: “fuentes fidedignas”, “fuentes componentes” o “dignas de crédito” (se sobreentiende que son; en caso de lo contrario, no deben utilizarse).
- Pueden utilizarse, no obstante, formulas que sin revelar la identidad de la fuente, se aproximan lo máximo a ella, por ejemplo: “fuente gubernamental”, “parlamentaria”, “judicial”, “eclesiástica”, “sindical”, “empresaria” o “diplomática”.
- El termino nuca debe ser falso.